domingo, 7 de junio de 2009

Si estas leyendo esto: Eres la resistencia!

-Para los que no sabiamos ni como ni cuando, pero estabamos seguros de que nos ibamos a volver a ver.

Por alguna extraña razón, parece que el mundo se confabuló en contra una de las películas más chéveres que he visto últimamente. Debe ser porque todo el mundo tenía expectativas demasiado altas para Terminator Salvation y al final resulto algo diferente de lo que se esperaba. Pero como yo voy a cine con cero expectativas siempre, al menos logro disfrutar algo de los 12 dólares de la entrada. Ya los abusivos precios de las crispetas blandengues y la gaseosa aguada es otra cosa, pero no es ese el motivo de este escrito. La película nos muestra un futuro en el que las máquinas, lideradas por Skynet se levantan en contra de la humanidad porque nos consideran una plaga que amenaza su supervivencia. Una persona sensata pensaría que la película es fantasía y que estamos a generaciones todavía de tener maquinaria consciente del peligro que las personas representan, sin embargo, últimamente he tenido que lidiar con maquinas poco comprensivas, como un escáner de supermercado que no te permite arrepentirte de lo que le ordenaste guardar como parte de tu compra, y te deja clavada con el sabor de mermelada equivocado sin ninguna consideración; o como la máquina de estampillas de correo de mi oficina, que es el equivalente evolutivo de un invertebrado en cuestiones de hardware y software, que me tuvo una mañana entera tratando de ponerle el cartucho de tinta y después adivinándole los acertijos de sus preguntas para programarla. Todo eso simplemente para que cierre sobres y ponga sellos. Esto no significa que las formas tecnológicas que nos rodean sean malas y conspiren contra nosotros, solo significa que son tan avanzadas que somos los humanos los que no siempre logramos comunicarnos con ellas de manera que nos podamos entender. Desde el punto de vista de un computador, yo me imagino que nuestras maneras de comunicarnos serán tan complejas que terminan siendo primitivas, puesto que no logran transmitir el mensaje claro a la máquina. No hay mejor ejemplo de esto que el repelús que me entra cuando mi presidente tecnológico en la empresa donde trabajo me dice que el sistema no hace lo que le he pedido porque “piensa” que yo quería o necesitaba una cosa diferente…Entonces se me viene a la cabeza la explosión que deja a Sarah Connor hecha esqueleto pegada de una reja y el subsecuente pie metálico aplastando cráneos incinerados de ese clásico que es Terminator.

Pero no me malinterpreten, no estoy en contra de la tecnología, al contrario, me parece que hace nuestra vida mucho más fácil, tan fácil que ya poco se parece a la que era 80% incertidumbre de mis años mozos. O es que alguien se acuerda como llegaba a los sitios sin GPS, o como vivíamos sin perder horas enteras vagabundeando por internet (bueno tal vez esas horas se perdían viendo televisión). O peor aún, como diablos hacíamos para encontrarnos en Villa Country para hacer nada un viernes en la tarde o como terminaba todo el combito adolescente viendo una película mala en el Cinerama 84 sin tener celulares para coordinar la salida. ¿Estoy exagerando? Hagan la prueba la próxima vez que queden de verse con alguien y cuenten cuantas veces el celular va a eliminar el más mínimo asomo de incertidumbre, confianza y sorpresa. Llamamos por celular para cuadrar la cita, luego antes de salir otra vez llamamos para confirmar, dependiendo del teléfono, usamos el GPS o internet para que nos dé instrucciones de cómo llegar si el sitio es desconocido, después al llegar, le marcamos a la otra persona para asegurarnos de que va a llegar y cuando esa persona llega, nos llama para preguntarnos exactamente dónde estamos y como nos puede identificar. Igual pasa cuando vamos a recoger a alguien o nos pasan a buscar a la casa, ya nadie toca el timbre (¿Todavía hay timbres en las casas?), todo el mundo llama para decir “ya estoy aquí” o “sal que ya llegue”.

En aras de contribuir la investigación científica acerca de dicho fenómeno, el fin de semana anterior me arriesgue a viajar al pasado, no solo por la ilusión de re-encontrarme con un amigo querido de la época en la que los celulares solo servían para hacer y recibir llamadas, compartir con su familia y poner el cuaderno al día, sino porque hicimos nuestro mejor esfuerzo humano para vernos sin usar celular, es decir, nos comunicamos por otro medio, acordamos fecha, lugar y hora y después simplemente confiamos en que íbamos a estar ahí y que nuestra memoria nos iba a tener fresquito el archivo de cómo nos veíamos en otras épocas para extrapolar la imagen a este año y asegurarnos de que no íbamos a terminar abrazando a un extraño y diciéndole lo bien que se ve todavía. En fin, como era de esperarse, el encuentro se dio mucho mas tarde de lo acordado después de dar muchas vueltas por los alrededores del sitio convenido, pero ese destello de software humano que se llama nostalgia hizo su parte y me condujo directo a la versión “2009+” de su esposa, y tras divagar con cierto dejo de inocencia perdida acerca de cómo todo hubiera sido más fácil con celular, simplemente charlamos y nos reímos de todo un poco durante horas con la estatua de la libertad de fondo, sabiendo que si no fuera por la tecnología, nuestro mundo no sería un kleenex tan manejable y conveniente como para saber que no es imposible volver a ver a los amigos, así sea en sitios donde haya que cambiar la tarjetica de memoria del GPS.

8 comentarios:

  1. El embate de la tecnologia, esa que te produce repelús, es fácil de combatir, al menos por algunos lustros.
    Devuelvete a tu pais.
    Aqui aun se va a la tienda de la esquina, donde el tendero te pone en el canasto la fruta y la verdura que elegiste con tus manitas, de las gondolas que estan por ahi. Aun es posible ir a sacar fotocopias sin que la maquina piense por ti...ahh y en el peor de los casos, como aqui no usamos la pega sobres, lo más riesgoso es cortarse la lengua cuando humedecemos con ella, el borde pre-engomado de los sobres para sellar nuestras letras, que viajaran en camiones o flotas para llegar a su destino. Y por mi mama, que la mayoria de esos vehiculos llega donde tiene que, a punta de la memoria olfativa de sancochiaderos y fritanguerias del camino, y no a costosos e indecifrables GPS.

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  2. Por eso eres de los altos mandos de la resistencia.
    Un abrazo,
    AP

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  3. jajaja bueno la tecnologia esta aca, y va a meterse cada vez mas en nuestras vidas, en parte pq "facilita" nuestra vida y en parte por el medio consumista en el q vivimos, la clave es no volvernos tan dependientes de ella, q el dia q se nos kede el celular en la casa no sea una tragedia, o se cae la red todo el dia y corren lagrimas [conozco gente asi]; como lo decias Anita, toca acordarse como era hace 15 años cuando nadie tenia celular [el q tenia era EL 'Chacho', a lo Big boy y su panela], y cuando nadie tenia banda ancha en la casa; menos mal aun por aca skynet no tiene pinta de aparecer muy pronto, aunq no demora :P

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  4. Me identifiqué con la parte de que el sistema entendió otra cosa de lo que yo quería. La vaina no es tanto de tecnología, sino de comprender al "ñoño" que la diseñó y habituar nuestras vidas a cómo él quiere que nos comuniquemos con la tecnología.

    Ya si quiero vivir sin tecnología, me podría mudar a Venezuela, donde el gobierno quiere tener el control de las comunicaciones y quiere decidir que es lo que debo o no debo usar (o a Cuba, donde ya existe este lindo modelo excepto para el gobierno y los turistas).

    Y respecto a los GPS, cada vez están menos costosos, mas fáciles y descifrables de usar. Es cierto que preguntando se llega, pero si se puede utilizar la tecnología para llegar más rápido ¿por qué no usarla?. Si la otra persona puede decirme por teléfono móvil que se demora 20 minutos mas, me encabronaría pensar "¿por qué no me llamó?".

    Si las soluciones existen, creo que lo mejor es usarlas; así toque adecuarse a la tecnología y no la tecnología a uno.

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  5. Una vez más...ME ENCJANTA TU "BLOCK" Anita¡¡¡, me encanta lo que escribes, me encanta ese diario cotidiano...y si no fuera pro la tecnología, por internet y especialmente por facebook, yo no habría conocido la faceta mas querida de mi muy querida Carito Forero, ni hubiera encontrado al "Jefe Peloparao" Albert, ni a Gaby le diriamos en el chuzo "La chica G" (de guambitica...), ni hubiera tenido la oportunidad de compartir contigo, que estás a miles de kilómetros y desde allá llamaste a preguntar por la recién nacida Gaby...
    TQMos mucho Anita¡¡¡
    GABY Y ELI

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  6. Ahhh se me olvidaba¡¡¡ ya había psado pro acá el sábado a ver si había nuevo post¡¡¡

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  7. La verdad cada vez nos hacemos ams dependientes de la tecnologia para vivir "bien" pero la verdad hay cosas que antes haciamos perfectamente y no nos daba embolia por ello, por ejemplo yo ahora no me se el numero de telefono de mis hermanos, simplemente busco el nombre y ya... ni hablemos de escribir una carta porque eso si que quedo en el pasado.

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  8. Estamos avidos de nuevas reflexiones, Anita.

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