-Para los que soñamos con estar alla mas que aca.
En mi Ipod moran permanentemente 3 álbumes de este ex mechudo que me acompañan en la travesía diaria para llegar a mi oficina. Mientras serpenteo en el tráfico escucho sus rimas simples y palabritas en otros idiomas con las cuales convence a sus seguidores de que están siendo rebeldes anti-todo por repetir sus coros seudo guerrilleros. Está bien que el tipo sea la viva imagen de la canción de Los Prisioneros “nunca quedas mal con nadie”, no me molesta en lo más mínimo, al contrario, tengo que confesar que envidio enormemente a este individuo en toda la extensión de su mediocridad. Porque no es que sea un virtuoso o que haya aportado a la cultura obras maestras musicales. De hecho el instrumento que mejor ejecuta es el inconformismo estandarizado de su público uniformado con imágenes del Che y del subcomandante. Es que el hombre es famoso, se gana la vida con amplitud y me mantiene pensando en lo increíble que sería poder de verdad hacer lo que a uno se le da la gana y que además le paguen por eso. O que tal que uno pudiera también vivir donde se le pegue la regalada, sin necesidad de pasar por trámites engorrosos o tener que demostrar, documentos en mano, que en realidad a uno no le interesa ir a donde está pidiendo permiso, pero que por favor se lo concedan para ir a dar una vueltecita y regresar a subir las fotos al facebook.
Con todo y eso, el señor Chao se da sus mañas para pasar temporadas en diferentes países, promover su arte, cobrar por ello y convertirse en la voz de quienes quisiéramos poder declararnos ciudadanos globales y cambiar de país, idioma y gente como quien cambia de corte de pelo. Y ahí es donde radica mi inexplicable afición a su musiquita cansina, es que cada canción de este carajo me sabe a mundo, no el de los catálogos de las agencias de viajes, sino al mundo del que no visita sino que vive, del que se lanza de cabeza a otras culturas sin miedo y sin prejuicios, del que no llega a exigir sino que se para en una calle cualquiera y abre brazos, ojos y mente para absorber lo que el lugar ofrece. Las rimas obvias son como las esquinas del sitio que uno llama hogar, conocidas y reconfortantes, y sus acordes repetidos hasta la saciedad son suficientes para evocar pasos en suelos distintos, recorridos por caminos sin mapa y sorpresas en lenguas ajenas.
Pero como para el ciudadano común y corriente la vida consiste en trabajar en lo que se consiga para poder pagar por los instantes de hacer lo que se le da la gana, aquí mismo me declaro corroída por la cochina envidia de que él pueda trasegar por el mundo chapuceando en varios idiomas y gozándose cada día a su manera. Yo todavía tengo que trabajar otro año para ir a perderme a un lugar nuevo, mientras tanto, ahí está el Ipod y mis 2 horas de viaje a la oficina.
En mi Ipod moran permanentemente 3 álbumes de este ex mechudo que me acompañan en la travesía diaria para llegar a mi oficina. Mientras serpenteo en el tráfico escucho sus rimas simples y palabritas en otros idiomas con las cuales convence a sus seguidores de que están siendo rebeldes anti-todo por repetir sus coros seudo guerrilleros. Está bien que el tipo sea la viva imagen de la canción de Los Prisioneros “nunca quedas mal con nadie”, no me molesta en lo más mínimo, al contrario, tengo que confesar que envidio enormemente a este individuo en toda la extensión de su mediocridad. Porque no es que sea un virtuoso o que haya aportado a la cultura obras maestras musicales. De hecho el instrumento que mejor ejecuta es el inconformismo estandarizado de su público uniformado con imágenes del Che y del subcomandante. Es que el hombre es famoso, se gana la vida con amplitud y me mantiene pensando en lo increíble que sería poder de verdad hacer lo que a uno se le da la gana y que además le paguen por eso. O que tal que uno pudiera también vivir donde se le pegue la regalada, sin necesidad de pasar por trámites engorrosos o tener que demostrar, documentos en mano, que en realidad a uno no le interesa ir a donde está pidiendo permiso, pero que por favor se lo concedan para ir a dar una vueltecita y regresar a subir las fotos al facebook.
Con todo y eso, el señor Chao se da sus mañas para pasar temporadas en diferentes países, promover su arte, cobrar por ello y convertirse en la voz de quienes quisiéramos poder declararnos ciudadanos globales y cambiar de país, idioma y gente como quien cambia de corte de pelo. Y ahí es donde radica mi inexplicable afición a su musiquita cansina, es que cada canción de este carajo me sabe a mundo, no el de los catálogos de las agencias de viajes, sino al mundo del que no visita sino que vive, del que se lanza de cabeza a otras culturas sin miedo y sin prejuicios, del que no llega a exigir sino que se para en una calle cualquiera y abre brazos, ojos y mente para absorber lo que el lugar ofrece. Las rimas obvias son como las esquinas del sitio que uno llama hogar, conocidas y reconfortantes, y sus acordes repetidos hasta la saciedad son suficientes para evocar pasos en suelos distintos, recorridos por caminos sin mapa y sorpresas en lenguas ajenas.
Pero como para el ciudadano común y corriente la vida consiste en trabajar en lo que se consiga para poder pagar por los instantes de hacer lo que se le da la gana, aquí mismo me declaro corroída por la cochina envidia de que él pueda trasegar por el mundo chapuceando en varios idiomas y gozándose cada día a su manera. Yo todavía tengo que trabajar otro año para ir a perderme a un lugar nuevo, mientras tanto, ahí está el Ipod y mis 2 horas de viaje a la oficina.
Pues el fulano ese se gasta su ritmo. Yo bailé o mejor...intenté interpretar su sonido con mi cuerpo, si es que eso es un baile.
ResponderBorrarMe gustan sus liricas (waow estoy hablando en jerga...será que estoy cambiando?)porque a la par de inconexas, pegajosas.
Larga viva al Manu
Que siga distrayendonos el intelecto con su banal discurso.
Y si, ahorremos para ir a conocer el mundo. Eso es lo único que nadie te puede quitar: los recuerdos y vivencias de los lugares que visitas
a mi personalemente tampocome gustaba manu y sus letras me parecian simplonas, pero cuando uno escucha se da cuenta que estan hechas para que todo el mundo las entienda, y en cuanto a su melodia la verdad no me parece que sean repetitivas ni los acordes, ni la melodia, tiene mezclade musica de gitanos, de circo, de candomb, de cumbia, lo especial de manu es que mezcla todo, tiene resto de cultura de todoslados, y sus letras estan hechas como para aprender una lengua, gracias a el aprendi frances, tiene un nivel de fonetica impresionante que no cualqueira tiene, ademas el loco lo vi aqui en vivo, y es de un csarisma, te juro e visto a mc cartney y el carisma de manu y de esos locos son unicos siempre con una sonrisa en la boca dispuestos a dar mas, el no es cualqueir pela gato es excelente musico y las letras estan construidas de la misma manera que un cernuda...
ResponderBorrarSimpático el pisco ese, ala. Pero no me mata. Lo que no se niega es que es cosmopolita total.
ResponderBorrarPues mis variables gustos musicales, van desde el vallejarto con su pasional y desgarradora declaración de amor, pasando por la balada “rompe en llanto”, y parando de vez en cuando por un par de cancioncitas pop…. manu chau? es parte de mi recorrido, aunque no es uno de mis destinos, incluso! No llega a ser paradero de mi predilección ….. para ser mas exacta!: mi acercamiento y reconocimiento fue por su apoyo a las campañas contra la minería contaminante del sur y contra el derretimiento de los glaciares…no me afecta directamente, pero soy 100% ambientalista.
ResponderBorrarAhj! aunque si esta en este blog hay que “reconocerlo”….que viva manu chau!!!!! =)
PUES PARA MÍ MANU CHAU ES EL SILVIO RODRÍGUEZ DE LOS QUE NO SABEN QUIEN ES SILVIO RODRÍGUEZ, ME QUEDO CON LAS LETRAS BOHEMIAS, DESENCAJADAS, LOCAS, TRISTES, INTELIGENTES Y BIEN CONCEBIDAS DE AQUELLOS COMO MERCEDES SOSA (ÁNIMA BENDITA), DE LEON GIECCO, LAS LETRAS MOJADAS DE POESÍA EXPULSADAS POR LA BOCA DE PIERO, PARA MÍ EL AMOR Y LA BOHEMIA, LA SOLEDAD Y LA OSCURIDAD, PARA MÍ LAS CURVAS DE LA MUJER REAL, LOS OJOS DE LA TUERTA INOCENCIA, MÁS NO SIGNIFICA ÉSTO QUE MANU CHAU CHOQUE CON MIS CREENCIAS Y GUSTOS, AL CONTRARIO, MANU CHAU CAMINÓ CONMIGO CUANDO LA LAMBADA ERA LA PORQUERÍA DE MODA PERO HACÍA FLUIR FEBRILMENTE LAS CADERAS CADENCIOSAS Y TORNEADAS DE NIÑAS Y ADOLESCENTES HERMOSAS DE LOS OCHENTAS, QUE TIEMPOS AQUELLOS CUANDO EN MI MENTE RETUMBABAN EL ROCK EN ESPAÑOL PERMEADO POR LAS LETRAS Y RITMOS NO MENOS PEGAJOSOS DE ÉSTE CIUDADANO DEL MUNDO AL CUAL AÚN QUIERO IMITAR, AHORA QUEDA EL BUEN RECUERDO PARA ENSEÑAR A MI VERO PUES ELLA ES AL FIN Y AL CABO EL ANCLA QUE ME ATÓ DE NUEVO AL MUNDO DEL CUAL HABÍA DESPEGADO...
ResponderBorrarY bueno... yo a pesar de tener un apetito musical voraz (sin pasar por el vallejarto de la anonima mamasita que comento antes: luv ya) no conozco al tipejo este. Mas la descripcion de universalidad, de hacer lo que se quiere sin recato, que nos da la blogera reina de la chancla, se me antoja bastante atractiva.
ResponderBorrarEn ese sentido prefiero escuchar y alli si con el volumen a tope a Vangelis que me transporta a lugares en el tiempo - espacio que jamas imagine (mierda estaba verde la lumpia), o a Jarre que con su electro piano puede describir cualquier lugar del mundo con solo interpretar una melodia. Incluso me encanta el Joe que con su lamento y su son habla de los sufrimientos de los negros y a la vez de su amor por la vida.
En fin y para no alargar mas el cuento... Anita por favor sigue escribiendo cada dia son mejores tus entradas. JC
A mi me encanta la música de Manu Chao, esa forma simple y pegajosa de contar la vida, esa facilidad de meterseme en el seso toda una semana con un estribillo me gusta mucho, también siento envidia de la mala cuando veo esos videos en diferentes partes y de maneras tan coloquiales, de alguna manera alimenta en todos esa, como diría Alberto Cortéz, "leve tendencia izquierdosa" así, pues mi querida Anita, una vez mas me has dado en la vena del gusto.
ResponderBorrarFelicitaciones
Hasta buena gente el manito chao
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