domingo, 14 de marzo de 2010

Vrooooommmm!

-Para el vice y el DJ este post debe ser un insulto mayúsculo. Igual se les quiere

Hasta 1999 yo solo le paraba bolas al futbol y eso así de ladito, solo me dedicaba religiosamente a los mundiales y de pronto a la Libertadores, bueno también a la UEFA, cuando nos modernizamos con el cable infinito de Electrónica Salazar y su súper parabólica. Ningún otro deporte me llamaba la atención así como para profundizar más allá de los marcadores del noticiero.

Entonces apareció Juanpis en la CART, y Germán Mejía Pinto (que si no llega de cuarto llega de…que pena, no lo pude resistir) gritando cada vez que Montoya hacia algo para lo que lo contrataron y me pareció súper divertido ver estos carritos dándole a toda por pistas de pueblos que yo no conocía (ni conozco todavía). Así que no teniendo nada mejor que hacer los domingos, me puse a seguir la CART, sin entender muy bien la diferencia entre estos carros y los de formula 3000 y preguntándome en que canal pasaban la fórmula 4000 que debía ser hasta más interesante.

Valga aclarar que mi relación con los motores empezó mal, cuando mi papi se dio por vencido al tratar de enseñarme a manejar en una F150 automática, y a mi mami le dio tanta lástima que se dio a la labor de ver si podía hacer arrancar el 323 en el que me llevaba al colegio. Hasta el día de hoy, apenas si logro hacer que el carro vaya hacia adelante, atrás, dar curvas y parquear. Con esto concluye el argumento de que de carros no sé nada, ni de calle ni de competición, así que simplemente me limitare a contar que desde que Juanpis llego a la Formula 1 y la pasaban en televisión nacional, no me he perdido una carrera, pero eso es nada comparado con ese día ventoso y frio de enero, cuando una cuerda de Tifosi sudacas de la UPC en Barcelona me invitaron a ver una práctica de F1 en Montmelo. Como buenos estudiantes pobres nos toco coger el socorrido tren de cercanías y luego echar pata desde la estación hasta el circuito unos veinte minutos. A los diez ya se escuchaban los motores sin siquiera ver la estructura y a cada paso subían unos 10 decibeles hasta el punto en el que el ruido no se oye sino que se siente en cada órgano interno y estos cuerpos mortales no alcanzan a discernir si es una bajada de cambios o de almuerzo por la emoción de ver en persona algo que hasta ese día parecía de mentiras y esa manada de serios estudiantes de máster y doctorado nos volvimos pelaitos en recreo corriendo hasta la entrada del grand stand, solo detenidos por la baranda y con los dientes fríos de tanto sonreír, porque eso fue un golazo, estaban casi todos los equipos y pilotos de la temporada 2003, el billete del tren costo menos de cinco euros y la entrada era gratis. Luego ya la Alonso-manía tomo forma y no me tocaba madrugar para ver las carreras, sino que coincidían con mi hora de despertar de los domingos y la pizza congelada de Casa Tarradellas.

Además comprobar que en mi habita un espíritu europeo atrapado en un cuerpo chibcha, no me quedo sino el recuerdo. Creo que hay una foto oscura y mal tomada con una cámara de 1.3 megapixels, nada de carros o de pilotos, pero con eso me bastó para declararme fan de Formula 1 y soñar cada año con organizar la ida a un gran premio. De momento las madrugadas marcan el fin del frio en este lado del planeta, y lo siento por mis vecinos del piso de abajo, pero para ver la largada de formula 1 hay que subirle al televisor a todo lo que de, antes agradezcan que todavía no me compro el home theater de cinco parlantes. Por ahora la bulla es mas de los chismes de las páginas de internet de la categoría y las discusiones con un fan de Hamilton que tengo aquí en la casa, que Alonso volverá a ser campeón.

5 comentarios:

  1. bueno, yo no he tenido el placer de ir a una joda de esas pero admito que me encantaría saer mas del tema.

    espero poder ir algún dia a un GP y vivir esa joda también.

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  2. Que bonitos recuerdos Ana, sin duda el mas bello deporte del mundo en su categoría mas exquisita y refinada(que no necesariamente tiene que ser un deleite ni un mar de emociones para el neófito).

    Lo bonito de este deporte es que siempre hay algo por mejorar(me refiero a la técnica),el ambiente de pits en la categoría que sea(eso si que no sea estadounidense), es de una atmósfera inigualable, el cual te invito pruebes en su momento.

    Por otra parte, no considero que Alonso pueda ser campeón ya que hay varios pilotos de verdad para esta temporada.

    Confío en que este año Williams alcance los 62 puntos que se pusieron como objetivo en la pretemporada. Pésimo Gp el del día de hoy, se nota que estos nuevos trazados están matando la esencia de la categoría(dos rectas y 20 chicanas por giro) y los cambios de reglamento se convierten en un lastre innecesario. Un gp aburrido y sin visos de estrategia en las escuadras.

    Y lo que si me dejo sorprendido es que no soy el único regañado por poner la largada a todo volumen! Mil gracias ana por la bitácora y si me dejas ver la foto, te aseguro que por mi parte estas invitada para las seis horas de bogota Motor-acc el primer sábado de diciembre

    Picos

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  3. Hola, pues la carrera de ayer domingo 16 de marzo me desilusionó un poquito, solo emoción hasta la primera vuelta, de resto una fila india. Espero que Shumi de un buen espectáculo y que este año todos los pilotos tengan buen nivel, para ver un buen espectáculo como lo es la F1.

    La que no me aguanto es la Nascar, ahí ver taxis de colores dando vueltas en óvalos, cada rato con pace car.

    Saludos

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  4. El automovilismo, en general, es un deporte bello, exclusivo y excluyente. La emoción de la largada es impresionante, adrenalina pura, con el corazón latiendo a millón.

    Mi primer contacto con el automovilismo fue en el año 1977 cuando mi papá me invitó al autodromo Mejía para una válida de la copa Orient, de la cual él era patrocinador. Tuve la inmensa fortuna de tener ese día en la pista al "Chueco" Fangio dando la vuelta de cortesía a bordo de un Mercedes convertible.
    Desde ese día y hasta el día de hoy la gasolina corre parejo por mis venas con la sangre.

    La F1 es llamada la Gran Carpa, por la cantidad de adelantos tecnológicos que se viven cada año, la habilidad de los pilotos para domar esas bestias de la velocidad y por tener los más altos estándares en todo sentido.
    No hay carrera que me pierda de F1, Formula renault, DTM, F3 británica y alemana, Indy y casi cualquier categoría (hasta la GT británica); pero he de confesar que la NASCAR me aburre tremendamente; es para mí el mejor pretexto para coger una botella de colombiana, un paquete de tostacos y echarme un delicioso motoso.

    Espero que algún día de diciembre nos acompañes al vice y a mí en el paddock de las 6 horas de Bogotá viendo una carrera con mucha pasión, muchos carros y pocos recursos, como todo en nuestro país.

    Un gran abrazo y bandera verde para esa emoción de los motores.

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  5. Yo de este tema no sé mucho.
    Cuando JuanPis corria yo siempre apostaba en las pollas que organizaban en mi empresa y para sorpresa de muchos, siempre me la ganaba.

    De resto, a muchos les consta que yo de gasolinera no tengo un pelo, porque no reconozco razas de carros.

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