jueves, 25 de septiembre de 2008

El tercer mundo es el mismo en todas partes - Cronica de las vacaciones en Jamaica

-Con cariño para Emilia, que vive (temporalmente) en el ultimo lugar del mundo para turistear.

Acabo de regresar de pasar una semana en el Disneyland de Jamaica, es decir en un resort 5 estrellas (mas bien 4), enrejado y con guardias de seguridad en el perimetro, porque no permita dios que los habitantes de la isla entren a este elegante establecimiento.
Todo el mundo me pregunta que tal Jamaica, mi respuesta es: igual a Cartagena, bonito, pobre, explotado y subdesarrollado. El paraiso ajeno, abierto para los que traen dolares, restringido para los que deberian disfrutarlo sin pagar.
No fuimos a muchos sitios aparte de Ocho Rios, este viaje era mas bien para descansar y romper una estresante rutina que ya me estaba pasando factura en el departamento de salud. Y asi fue, relax total pero mucha nota mental de lo que queria compartir con mis fieles lectores (los 3).

Mientras mas visito otros paises, mas me doy cuenta que el tercer, cuarto o quinto mundo es bastante parecido en todos los continentes, y habiendo nacido yo en el subdesarrollo colombiano, crecido en la parte buena y presenciado la dinamica del turismo, pues me apresto a presentar ante el respetable mis conclusiones al respecto.
Para empezar, el tercer mundo comprende los territorios del planeta donde no hay estaciones, ni climaticas ni de medios de transporte masivos. Este punto lo considero una ventaja puesto que significa que usas la misma ropa todo el año y no tienes que tener accesorios para diferentes temperaturas ni tienes que estar pendiente del pronostico del tiempo. No le veo la mas minima desventaja, el cambio de closet solo beneficia a los que venden ropa. En cuanto a las estaciones de transporte, pues seria bueno poder tener acceso a otras partes de la region, pero tal vez se le quite el encanto si se elimina la dificultad del viaje. (Preguntenle a Simon Bolivar en su tour por la cordillera de los Andes).
En el tercer mundo, y en general en este planeta, la relacion entre el nivel de pobreza del pueblo y el color de la piel es directamente proporcional, mientras mas oscuro, mas pobre. Este postulado fue sospechado primero en Colombia, observado en Espana, comprobado en Marruecos y requetecomprobado en Jamaica. Incluso en la fantasia del hotel, a partir de cierto nivel de responsabilidad (e ingresos me imagino) la concentracion de melanina disminuia dramaticamente, dicho esto, los jardineros y aseadores eran mas negros que la noche, mientras que los meseros y bartenders eran mas bien mulatongos de diferentes tonos y el personal administrativo, segun el rango, variaba de costeno colombiano sin broncear a nordico aguado y pasado por sol y mar del caribe. Mencion aparte merecen los negros norteamericanos, pero ese es tema para otro post.
Continuando, las regiones comprendidas entre los tropicos, rebosan una belleza natural endemica, riqueza ecologica inconmensurable, silvestre; el tipo de paisaje por que el que las naciones desarrolladas pagan para imitar triste y efimeramente antes de que el frio acabe con las plantas importadas y sea doloroso para el ser humano permanecer mas de cinco minutos a la intemperie. Y quienes vivimos en la parte de arriba del planeta, pagamos por ir asi sea unos dias a llenar la retina de estas imagenes, a conocer la naturaleza en su esplendor y sin esfuerzo, porque todo es tan perfecto, tan adecuado, tan simple...Y el paisaje no es el unico manjar silvestre por el que la gente "civilizada" paga, tambien estan las maticas alucinogenas, que crecen insospechadamente, inocentes de las guerras que se libran en su nombre, simplemente se dan como un regalo mas del universo para quien lo quiera tomar (y que conste que no me gusta ninguna droga pero la mata no tiene la culpa de lo que hacen con ella). Y este punto se entrelaza con el siguiente, que es el aspecto turistico.
No hay ser humano, por mas desgraciado que sea, que no aprecie un hermoso paisaje, unos colores vibrantes y una experiencia placentera. Para algunos basta con unos cuantos kilometros de recorrido y en su propia region encuentran lo que les agrada, para otros trotamundos, es el viaje, el choque, las diferencias. Donde quiera que se encuentre un lugar hermoso, habra personas que quieran visitarlo y vivirlo asi sea brevemente. Los gringos se han encargado de arruinar cada lugar hermoso que han descubierto con sus exigencias, su intolerancia y sobre todo con su falta de respeto por las casas ajenas. Porque un pais extranjero es exactamente eso, una casa ajena, donde te invitan, te dan el privilegio de entrar y te atienden, pero ese tambien es tema para otro post.
Mi punto es, esta Tierra esta llena de lugares increibles, la mayoria caen en la jurisdiccion de lo que se conoce como el tercer mundo, entonces la humanidad civilizada (esa que cambia de ajuar cada 3 meses), se vuelca en masa a ver estos sitos en persona, pagan en su moneda que vale mas que la del lugar que visitan y poof! hay negocio! Y el negocio incluye atender a este turista en TODAS sus necesidades, habra a quienes les baste con el paisaje, otros querran una inmersion cultural mas profunda, otros buscaran tierras prometidas y otros tantos buscaran los gustos que les resultan "incomodos" en sus lugares de origen. Y la inocente matica que mencione antes juega un papel fundamental en la dinamica economica del turismo en Jamaica. El negocio es redondo, la mata se da silvestre, casi que se puede ir por el bosque y te las encuentras a bocajarro, no cuesta nada sacarla y todo lo que el turista pague por ella sera ganancia. Y el turista pagara el precio de su pais de origen. Meterse al agua en la playa de St. Ann Bay en Ocho Rios, comporta un inevitable encuentro con uno o varios individuos desdentados, profundamente intoxicados pero increiblemente amables, abiertos y divertidos, que ofrecen sus productos tan inocentemente como quien ofrece botellas de agua. Estos monumentos vivientes a una cultura diametralmente opuesta a la norteamericana son el terror del turista desprevenido, sobre todo del que va con ninos y adolescentes a Jamaica. Se encuentra en el internet: advertencias sobre no cruzar palabra con estos negros, evitar su mirada, fingir sordera, pero sobre todo (persignandose) que no digan la palabra maldita delante de los ninos, porque quien sabe si los papas seran capaz de resistirse a la tentacion de mostrar sus debilidades "morales" ante sus vastagos. Ah que complique eso de la doble moral, es como la doble contabilidad, hay que ser mago para poder llevarla sin que te descubran. Y ese es el choque mas grande para los norteamericanos, no solo con los jamaiquinos, sino con casi cualquier cultura que no tenga como base un fanatismo religioso y una hipocresia institucionalizada...o mas bien me retracto de ese comentario, porque gringos y musulmanes se llevan como perros y gatos pero son igual de fanaticos...en fin, que para el nativo de Jamaica, sus porros son como el Dunkin Donuts de los gringos, lo mas normal del mundo, y asi lo quieren negociar con el turista. Para los que quieran saber, ellos preguntan una vez, cuando les dices que no, si eres amable con ellos, puedes tener unas conversaciones lo mas de entretenidas, eso si, dialogos de besugos, pero escuchar ese "cantadito" yerbatero de su hablar es como un arrullo que cuadra perfectamente con la arena blanca y el mar turquesa. Despues del primer dia y de haber declinado amablemente los ofrecimientos, siempre teniamos gente que saludar en la playa, que desde la distancia te daban los buenos dias y te decian "Ya mon" y empezaban la diatriba ininteligible de su ingles/patois enmarihuanado, que cantaban ritmos con el alma, mas que con la garganta, pero sobre todo que intentaban ganarse la vida y sobrevivir de la mejor manera posible: viviendo de lo que da su tierra.
No esperaba ninguna experiencia profunda con la cultura jamaiquina, escogimos el lugar porque nos ilusionamos con las fotos de una playa que parecia arreglada con photoshop e imaginamos siestas sin despertador bajo las palmeras, libertad de las esclavitudes tecnologicas y sobre todo la paz de no tener que ser responsables de nada, ni de nosotros mismos. Tengo que decir que lo encontramos, pasamos una semana donde el tiempo era un concepto alienigena, donde se comia cuando hacia hambre y se dormia cuando hacia sueño, aunque no hubiera cama cerca. Donde los zapatos eran opcionales (los que me conocen saben que mi idea de paraiso no incluye calzado), la playa supero con creces nuestras expectativas y con eso basto, lo demas fue ganancia en el ejercicio.
Ahora espero ansiosamente mi proximo destino, no he decidido a donde ir, pero puedo asegurar que sera un lugar caliente, polvoriento, falto de infraestructura, habitado por gentes de piel oscura, arrebatadoramente hermoso y estara en la lista de los paises con advertencias para viajeros del departamento de estado de USA.

2 comentarios:

  1. Antes que todo Gracias por la dedicatoria. Muy ilustrativo tu blog.... por cierto.... la originalidad y el descaro con que escribes es el mejor. Emilia.

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  2. ya se adonde quieres ir...

    La Guajira verdad??

    Edwin..... MGÑ

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